Si alguna vez te has preguntado cómo logran las celebridades lucir un rostro más definido, con pómulos marcados y una nariz más estilizada, la respuesta probablemente esté en el contouring. Esta técnica de maquillaje, que hace unos años era un secreto de pasarela y televisión, hoy está al alcance de cualquiera que quiera sacarle el máximo partido a sus facciones.
No necesitas ser profesional ni tener un maletín lleno de productos de maquillaje para conseguirlo: con unos pocos básicos, algo de práctica y el truco de jugar con luces y sombras, podrás transformar tu rostro en cuestión de minutos.
En este artículo descubrirás qué es el contouring, cómo hacerlo paso a paso, los errores más comunes y consejos útiles para que logres un acabado natural y favorecedor.
QUÉ ES EL CONTOURING
Es una tendencia de maquillaje que combina tonos oscuros con tonos claros. Lo que consigue es afinar, dar forma y realzar ciertas partes del rostro.
Debes aplicar el tono más claro en las zonas a resaltar y el tono más oscuro en zonas a disimular.
CUÁNDO USAR EL CONTOURING
- Día a día: en versión suave, con poco producto y bien difuminado.
- Noche/fotos: un poco más marcado para que el efecto no se “pierda” con la luz artificial o el flash.
Texturas y acabados
- En crema/bálsamo: más fáciles de integrar y de aspecto jugoso (piel normal-seca o madura).
- En polvo: dan mayor control y duran más (piel mixta-grasa).
- Mate vs. brillo: contorno siempre mate; el brillo déjalo para el iluminador en puntos estratégicos.
Elección de tonos (regla de oro)
Oscuro: 1–2 tonos más profundo que tu piel, subtono neutro o frío (evita naranjas).
Claro: 1–2 tonos más claro; puede ser corrector o un “highlight” sin partículas gruesas.
Si tu piel es cálida, el oscuro puede ser ligeramente oliváceo/neutral; si es fría, que no tire a naranja.
CÓMO REALIZAR LA TÉCNICA DEL CONTOURING PASO A PASO
1. Hidratar el rostro. Aplica tu crema hidratante habitual o BB cream Lo que se persigue con este primer paso es unificar el tono del rostro.
Tip: si prefieres usar base de maquillaje, colócala tras la hidratación y antes del contorno para que todo se funda mejor.
2. Aplicar el corrector (tono oscuro) debajo de los pómulos, en la mandíbula, parte alta de la frente (junto al cabello) y en los laterales del tabique nasal.
Tip de colocación: no bajes demasiado la línea bajo el pómulo; termina a la altura del centro del ojo para no “caer” la cara.
3. Aplica el corrector sublime (tono claro) en el tabique de la nariz, en la zona superior de los pómulos, en la parte central de la frente, en las comisuras de los labios y en el mentón.
Tip de luz: un toque en el lagrimal y arco de la ceja abre la mirada sin recargar.
4. Ahora toca difuminar con la esponja blender, cuidadosamente iremos extendiendo el corrector hasta que se fundan ambos tonos. Para dar un toque final al contouring y definir el contorno. (Ver post Usos de la esponja Blender)
Cómo difuminar: presiona a toques (no arrastres). Empieza por los tonos claros y termina con los oscuros para no ensuciar la luz.
5. Y ya está, ¿te ha resultado difícil? Si la practicas a menudo, con el paso del tiempo, podrás realizarla en menos de 5 minutos.
Toque final: fija con polvo translúcido en las zonas claras y sella el contorno con polvo mate del mismo tono. Spray fijador si buscas extra duración.
DÓNDE COLOCAR SEGÚN TU FORMA DE ROSTRO
- Redondo: oscurece laterales de frente y mandíbula; estira el pómulo en diagonal suave; ilumina centro de frente y barbilla.
- Alargado: contornea de forma horizontal (frente y mentón) para acortar visualmente; ilumina pómulos y laterales de la frente.
- Cuadrado: suaviza ángulos en mandíbula y sienes; realza pómulos en diagonal corta.
- Corazón: oscurece zonas altas de la frente/sienes; ilumina el centro del mentón con moderación.
- Nariz: oscurece laterales muy finos; ilumina tabique. Difumina muchísimo para que no se vean líneas.
SEGÚN TU TIPO DE PIEL
- Seca o madura: texturas en crema, mínima cantidad y esponja húmeda. Evita polvos pesados.
- Mixta/grasa: contorno en polvo y prebase matificante; sella con polvos finos en T.
- Con textura/poros visibles: evita iluminadores con glitter grueso en mejillas; prefiere brillo sutil o satinado.
QUÉ BROCHAS SE UTILIZAN PARA REALIZAR EL CONTOURING
- Esponja blender: para integrar sin dejar marcas .
- Brocha biselada pequeña: coloca el tono oscuro con precisión.
- Brocha tipo “setting” o abanico denso: para sellar con polvo el contorno.
Truco: limpia el exceso en el dorso de la mano antes de tocar la piel; menos es más.
ERRORES MÁS COMUNES QUE OCURREN EN EL CONTOURING
- No difuminar correctamente.
El contouring debe conseguir una mezcla perfecta de tonos claros y oscuros. El problema está cuando no se difumina bien y se ven a simple vista los "cortes" entre uno y otro tono.
- No aplicar BB cream o base de maquillaje al principio.
Antes del contouring la cara debe tener un tono uniforme y un cutis liso, sin descamaciones (si tienes piel seca).
- Utilizar tonos demasiado oscuros.
Si eliges un tono muy oscuro con respecto a tu tono natural se notará la diferencia. Y también es muy importante, aplicar la cantidad justa.
El contouring debe quedar natural.
OTROS FALLOS HABITUALES Y CÓMO EVITARLOS
- Línea del pómulo demasiado baja: coloca el contorno por encima del hueco natural; piensa “del tragus hacia la comisura”, pero detente antes del centro del ojo.
- Subtono incorrecto: si se ve “sucio” o naranja, cambia a un tono más frío/neutro.
- Iluminar con corrector muy claro: crea efecto “mapache”. Baja un tono y difumina más amplio.
- Flashback en fotos: demasiados polvos con SPF alto. Usa capas finas y spray fijador.
- Aplicar iluminador en poro abierto: reubícalo en pómulo alto alejándolo del centro de la mejilla.
Albanatur Cosmética Natural y Cosmética Ecológica
