A medida que se acerca el verano, los días son más largos, empieza el buen tiempo y nos apetece más salir de casa, esto significa estar más horas expuestos a los rayos solares.
El sol nos aporta muchos beneficios, entre ellos es imprescindible para sintetizar la Vitamina D. Pero también en exceso nos puede acarrear problemas, y aún más si no nos aplicamos una crema solar adecuada.
La crema solar nos protege del sol y evita las quemaduras solares, el cáncer de piel y el envejecimiento cutáneo.
La piel es un órgano de absorción, por lo que tenemos que tener mucho cuidado con los productos que nos aplicamos, porque penetran en la piel y pasan al torrente sanguíneo.
COMPONENTES DE UNA CREMA SOLAR
Se compone de 3 grupos de ingredientes:
- Excipientes para crear la crema, según cuáles sean, la crema será más o menos grasa, con mayor o menor capacidad de absorción... Esto es igual para cualquier crema sea solar o no. Para abreviarlo, los excipientes son el vehículo en el que irán los principios activos. En el caso de cosmética ecológica certificada, los excipientes son de origen natural.
- Aditivos, conservantes y otras sustancias activas. Tienen las funciones de conservación, aromas, color...
- Filtros solares, sustancias que se añaden para darles el efecto de protección solar.
TIPOS DE FILTROS SOLARES
1. Filtros solares físicos (Filtros minerales)
Actúan a modo de pantalla reflejando la luz. Son los más seguros ya que no se absorben en la piel. Los más utilizados son el Dióxido de Titanio, Óxido de zinc y la Mica. Otros que se emplean son el Óxido de hierro y Óxido de magnesio. Protegen frente a todas las radiaciones UVA, UVB, IR (Radiación infrarroja).
Son muy seguros, no dan alergia. Los pueden utilizar niños, embarazadas y personas con piel sensible o delicada.
Actúan desde el momento de ser aplicados.
Pueden dejar la piel con restos blancos, un truco para minimizar ese efecto, es ir aplicando en pequeñas cantidades la crema e ir extendiéndola bien.
Algunos fabricantes optan por sustituirlas por nanopartículas invisibles a nuestra vista y con el mismo efecto protector. Al ser de menor tamaño es más fácil que penetren en la piel pero solo a nivel superficial, en ningún caso llegará a la sangre.
Se conoce que partículas de hasta 70 nm no se absorben por la piel y son seguros. Incluso hasta de 40-50 nm.
Siempre y cuando formen parte de una crema son seguros. Otro caso diferente es que se encuentren en productos en polvo o en spray que sí pueden ser tóxicos para la salud al ser inhalados en exposiciones continuas o a altas dosis.
La Environmental Working Group (EWG) considera más seguros los filtros físicos (con o sin nanopartículas) que los filtros químicos.
2. Filtros solares químicos
Se absorben en la piel, actúan absorbiendo la radiación y se han de aplicar más frecuentemente.
Necesitan 30 minutos tras la aplicación para empezar a actuar.
Protegen frente a los rayos UVA y/o UVB
Es frecuente la reacción alérgica en pieles reactivas.
Los más conocidos son el Acido cinámico, Acido sulfónico, Alcanfor, Benzofenona.
En estos filtros se encuentran sustancias que pueden imitar a los estrógenos e inducir a un cancer hormonodependiente, por eso se dice que son disruptores endocrinos.
3. Filtros solares biológicos
No protegen por sí solos de las radiaciones. Tienen un efecto antioxidante que evitan la formación de radicales libres. Se encuentran en aceites, mantecas y productos naturales, son por ejemplo, el Aceite de Jojoba, Aceite de Sésamo, Aceite de Aguacate, Aceite de Oliva, Aloe Vera o la Manteca de Karité.
Su factor de protección es bajo, se emplean como potenciadores de otros filtros solares.
CÓMO ELEGIR LA CREMA SOLAR ADECUADA
Por todo lo que te hemos contado anteriormente, debes ir con cuidado a la hora de elegir tu protector solar.
Evita los que contengan derivados del petróleo u otras sustancias nocivas, como los parabenos…
Lo más fácil es elegir cosmética ecológica certificada, que además de respetar el medioambiente, contienen ingredientes naturales y beneficiosos para nuestro organismo.
VENTAJAS DE LAS CREMAS SOLARES ECOLÓGICAS
- Utilizan filtros físicos por lo que no se absorben por la piel.
- Los filtros físicos empiezan a actuar desde su aplicación, al contrario de los filtros químicos que necesitan alrededor de 30 minutos para que empiece su efecto.
- No contienen fragancias artificiales. Utilizan fragancias naturales que no irritan la piel.
- Son cremas solares biodegradables, se degradan fácilmente y no tienen efectos tóxicos en la fauna o flora marina.
- Asegúrate que estén certificadas ya sea con certificado EcoCert, ICEA, AIAB, NATRUE, BDIH u otros.
- Recuerda que deben protegerte contra los rayos UVB que son los responsables del envejecimiento de la piel y contra los rayos UVA causantes del cáncer de piel.
En la etiqueta debe aparecer UVB y UVA ésta última rodeada de un círculo.
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